domingo, 27 de mayo de 2012

SOMBRAS TENEBROSAS

Miguel Ángel Villalobos














TENEBRISMO “POP”

“Sombras Tenebrosas” es la mejor película de Tim Burton en los últimos ocho años, lo cual, por desgracia, no es decir mucho. El autor que a finales de los ochenta y primeros de los noventa conseguía maravillar a la platea y hacernos aguardar expectantes cada uno de sus nuevos proyectos, lleva casi una década realizando películas en piloto automático, como el que fabrica donuts. Toda la fuerza creativa y su inventiva visual –pocos directores posteriores a los noventa, han movido la cámara de una forma tan visceral y elegante a la vez-, se ha desgastado en todo este tiempo poniéndose al servicio de carísimos experimentos nostálgicos en los que Burton (como demiúrgo al mando de un tren sin dirección) se dedica una y otra vez a adaptar y “remakear” todos los dibujos animados, series de televisión y películas que le gustaban de pequeño. Con cero esfuerzo y cero riesgo. Y lo más sangrante de todo es que precisamente es ahora cuando Burton tiene más éxito y aceptación de público que nunca (resulta triste que la película más taquillera de toda su filmografía sea su estúpida versión de “Alicia en el Pais de las Maravillas”), con lo cual el director sencillamente se ha acomodado. Se deja llevar por lo que sus nulas inquietudes le mandan o, como es el caso de “Sombras Tenebrosas”, por una sugerencia de su actor fetiche y presencia constante –y para mi ya aburridísima- en todas sus películas: su amigo y (mira que casualidad) taquillero actor Johnny Deep.

No tengo el gusto de haber visto la original serie “Dark Shadows” de los años 70, ni su anterior remake de primeros de los noventa, pero esta claro que Burton ha cogido dos o tres detalles de lo que, dentro de lo que cabe, era una serie de terror “serio” –con su cuota semanal de vampiros, hombres lobo y fantasmas- y la ha convertido en un ejercicio chocarrero y retro, con un diseño en el que todo es atractivo y/o elegante y en el que se combina una débil trama de maldiciones góticas con algunas gotas de humor negro. La negrura, sin embargo, no es lo que impera precisamente en un film que puede ser degustado por niños y adultos por igual sin demasiados problemas. Esa es la clave del desgaste de Burton para mi. ¿Dónde quedó aquel director estrafalario al que se la soplaban los ejecutivos de Hollywood y lo que el público pensara de él? ¿A dónde fue la mala baba y la sana ironía de aquel supuesto “enfant terrible” insertado en el “mainstrem” cinematográfico? Da mucha pena ver a alguien que rodó “Batman Vuelve” con la idea de alejarse todo lo posible de su propia primera parte -cuando hoy en día no paran de hacerse films miméticos de una secuela a otra- o que deambuló de estudio en estudio recibiendo rechazo tras rechazo hasta que consiguió que le financiaran el rodaje de “Ed Wood” tal y como él quería llevarla a cabo… da mucha pena, insisto, verle entregado al populismo más descarado.

Y aun así, como dije al principio, “Sombras Tenebrosas” tiene al menos un poderío visual –sobre todo en el prólogo- que casi redimen anteriores chorradas como “Charlie y la Fábrica de Chocolate”. Esos impresionantes picados de cámara sobre la mansión del vampiro protagonista, esos efectos espectrales casi de la vieja escuela y esa estética romántica y terrorífica a la vez auguraban un gran film. Luego llegan los chascarrillos y cachondeos varios que, ¡ojo!, tienen gracia y algunos son realmente eficaces, pero no hacen sino volver a poner el cine de Burton en el objetivo de “películas para toda la familia”. Asi pues, “Sombras Tenebrosas” mezcla el humor más negro –que ya cultivó en la soporífera “Sweeney Todd”- con el más tonto –que imperaba en la mencionada “Alicia…”-, pero concretado en ese hálito “para todos los públicos” que de hecho planea sobre todo el guión, con esa temática de que la familia es lo más importante y que hay que luchar por ella. Un simplista y ñoño mensaje para el que fue un buen renovador del cine allá por sus años de gloria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada